El ROAS (Return on Ad Spend) mide cuánto ingreso genera cada peso invertido en publicidad. El ROI (Return on Investment) mide la rentabilidad neta del negocio, descontando todos los costos, no solo la pauta. Son complementarias, pero responden preguntas distintas.
Cómo se calcula cada una
ROAS = Ingresos generados por la campaña / Inversión publicitaria. Si invertiste $100.000 y generaste $480.000 en ventas atribuidas, tu ROAS es 4.8x.
ROI = (Ganancia neta - Inversión total) / Inversión total. Acá entran costos de producto, logística, sueldos, comisiones: todo lo que el ROAS ignora.
El error más común: optimizar solo ROAS
Un ROAS alto no garantiza un negocio rentable. Si vendés un producto con margen bajo, un ROAS de 5x puede significar pérdida real una vez que restás costos operativos. Por eso en cuentas de e-commerce con margen ajustado, insistimos en cruzar el ROAS de la plataforma con el ROI real del negocio antes de escalar presupuesto.
Cuándo priorizar cada métrica
- Etapa de testeo y aprendizaje: ROAS, porque necesitás señal rápida sobre qué creatividades y audiencias funcionan.
- Etapa de escalado de presupuesto: ROI, porque acá el riesgo de "quemar plata rentable en papel pero no en la realidad" es más alto.
- Negocios con ciclo de venta largo (B2B, servicios): ninguna de las dos alcanza sola; hay que sumar valor de vida del cliente (LTV).
Cómo lo trabajamos en Docta Nexus
En nuestro servicio de Paid Media Inteligente no reportamos solo ROAS de plataforma: cruzamos esos números contra margen real y objetivos de negocio del cliente, para que la decisión de escalar o pausar una campaña se tome con la métrica correcta, no con la que se ve mejor en el dashboard.